Luis Miguel y 150 noches de éxito arrasador

Maria Eugenia Cabral
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El pasado 16 de septiembre Luis Miguel cerró con broche de oro su gira “México por Siempre”, fueron 150 conciertos con los que visitó 79 ciudades, 15 países y 80 recintos. El éxito del tour fue tan abrumador, en cuanto a recaudación y asistencia, que lo hizo acreedor de varios reconocimientos por parte de la industria de la música: Latin Grammy en la categoría “Álbum del año” y “Mejor Álbum de Música Ranchera/Mariachi”, Grammy al “Mejor Álbum de Música Regional Mexicana”, Premio Billboard por “Gira del año” y la reciente nominación al Latin American Music Awards por “Tour Favorito”.

Luis Miguel y su equipo vivieron muy intensamente la última serie de conciertos de esta gira, y aunque la famosa expresión asegura que “Lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas”, gracias a la tecnología pudimos ser testigos de múltiples momentos emocionantes y divertidos. Dos de ellos se suscitaron mientras ‘El Rey’ cantaba junto al piano, momento sublime si los hay que invita a disfrutar de su interpretación en el más absoluto de los silencios, pero también es una instancia oportuna para que cualquier intrépido se anime a proclamar una declaración a todo pulmón. El primer osado que aprovechó ese momento arremetió diciéndole a viva voz “¡Cásate conmigo Miky!”, picardía que se robó la atención de todos. Confieso que morí con la reacción de Luis Miguel porque se vio obligado a realizar una pausa de varios minutos ante la tentación de risa generada por tan graciosa ocurrencia.

La siguiente noche le tocó el turno a una niña que se aventó a gritarle “Papacito”, piropo que no solo se ganó una sonrisa tímida por parte de Luis Miguel sino que luego de pensarlo la remató con un susurrado y sensual “Mamacita” en plena improvisación. Su respuesta desató una fiebre generalizada en la platea femenina, y por supuesto que este atentando, que fue premeditado a sabiendas de que iba a derretirnos por completo, logró su cometido. Miky, ¡ten piedad de nosotras! Ya no sabemos cómo resistirnos a tus encantos.

Si hubo una instancia tan especial como espontánea esa fue la famosa selfie que se tomó junto a uno de sus fans, Nassim Molina, en pleno concierto y que remató con un tierno beso en la frente. La previa de cómo se dieron los hechos, para llegar a vivir ese emocionante suceso, la tendrán muy pronto en este espacio relatada por el protagonista de esa historia.

Otro gesto que me gustaría destacar tiene que ver con el contacto directo que propicia Luis Miguel con su público cada noche de concierto, me llena de orgullo y felicidad ese sentimiento sincero que necesita exteriorizar con un fuerte apretón de manos. Emociona ver cómo se las ingenia para que la mayor cantidad de fans se vayan del recinto con un detalle suyo.

Pero a algunas no les basta con algo sutil y pasajero, sino que doblan la apuesta animándose a intentar el combo completo: un beso y un abrazo. Así fue como en la última noche de concierto, en la sección final, una fan se armó de valor para burlar la seguridad del recinto e irrumpir en el escenario con dirección hacia Luis Miguel. Pero inmediatamente sus pasos fueron interceptados por los guardaespaldas del cantante, los que segundos después depusieron su actitud ante la orden de ‘El Rey’. Aquella maratón terminó en los únicos brazos capaces de catapultarnos al mismo cielo, y como si esto fuera poco Miky le regaló besos, caricias en la espalda y un rico bailecito cuerpo a cuerpo.

Quisiera agradecer a Luis Miguel y a su equipo por estos 150 conciertos insuperables. Gracias por la excelencia, profesionalismo, dedicación, respeto y pasión por su trabajo. Gracias Miky por la bendición de poder disfrutar de tu incomparable voz, de todo tu arte y carisma. Gracias por iluminarnos con tu presencia, porque esa luz que irradian tus ojos alumbra hasta el corazón más sombrío. No sé cuánto tiempo estaremos sin tu presencia física en los escenarios y eso me llena de nostalgia, pues te has vuelto indispensable en nuestras vidas, pero se hace justo un merecido descanso después del arduo trabajo. Disfruta este tiempo dedicado a ti, cuídate mucho, goza de la vida y de tus afectos lo máximo posible. Nosotros nos quedamos satisfechos por lo vivido y deseos de volver a verte muy pronto.

Por último, pero no menos importante, deseo agradecer el valioso aporte de los fans porque a través de las fotos y videos compartidos nos hicieron parte de estos 150 conciertos.

Ahora quisiera adentrarme en la historia que deseo presentarles hoy, la que sin querer repite un testimonio que se viene dando en los últimos relatos que he compartido: la posibilidad de asistir a un concierto de Luis Miguel por primera vez después de casi toda una vida como fan. En esta ocasión quien concretó ese gran sueño fue una fan de Puerto Rico, y he aquí su experiencia:

Mi nombre es Ivelisse, soy del pueblo de Luquillo en Puerto Rico, fan de Luis Miguel desde mis doce añitos. En aquella época compraba sus discos y recortaba de revistas o periódicos cuanta noticia se publicara. Viví esa admiración como cualquier niña al descubrir nuevas sensaciones transmitidas por alguien que, detrás de una pantalla de TV, relataba situaciones de ensueño a través de la letra de sus canciones. Con 18 años tuve la dicha de presenciar su llegada al aeropuerto, pero lamentablemente la multitud que lo esperaba apenas me permitió verlo.

Desde que llegó a mi vida estuvo en mis etapas importantes, pues siempre había una canción capaz de describir aquellos momentos, y en cada estrofa encontraba su voz acompañándome. En una ocasión un amigo me invitó a un concierto de Luis Miguel en Bayamón, Puerto Rico, y por desgracia no pude disfrutarlo como hubiese querido puesto que mi ubicación estaba muy lejos del escenario.

Luego, por diferentes razones, no tuve oportunidad de verlo a pesar de sus visitas a Puerto Rico. Pero debo confesar que pasé por una faceta en la que, por el afán de vivir y el agobio de tantos problemas, tomé distancia y ya no escuché con tanta emoción sus canciones. Sin embargo, después del paso del huracán María, que fue tan terrible para mi país porque nos vimos privados de agua, electricidad, teléfono, Internet y cosas básicas durante muchos meses, me reencontré con su música y con los sentimientos que siempre me despertó. Fueron momentos muy difíciles, de catástrofe, incertidumbre y desolación. Hallar algo que me ayudara a soportar tanta tristeza se convirtió en algo vital para continuar la vida sin desfallecer.

Esos días en los que me aterraba ver caer la noche, porque el silencio se volvía asfixiante, se me ocurrió desempolvar la recopilación completa de los discos de su trayectoria. Cada jornada de aquellos largos 7 meses, en punto de las 7:00 pm, me perdía en el interior de mi carro para reconciliarme con su música, maravillosamente Luis Miguel me llevaba a mis momentos más felices, a un estado de ensoñación que transformaba mi angustia en luz. Fue mi ritual durante todo ese tiempo y eso me reconfortó, pues me olvidaba de los problemas, de las quejas y tristezas de los que me rodeaban, porque mucha gente se había quedado sin hogar ante la destrucción total de sus viviendas. Aunque han pasado dos años de esta gran tragedia, en la que murieron muchos puertorriqueños y sufrimos tanto, aún sigue latente el dolor en nuestros corazones. Agradezco a Dios que me dio la fortaleza, y a Luis Miguel porque su música alivió mis tristezas, me llenó de alegría y de paz.

Por fin este año tuve chance de ir a uno de sus conciertos acompañada de mi madre, y en esta ocasión mi ubicación fue bastante cerca del escenario. Lloré de alegría y emoción al ver cuánto se conmovió y solidarizó con nosotros al pisar aquella tarima. Finalmente muchos de mis deseos, viejos y nuevos, se concretaron esa noche.

Jamás dejaré de agradecer a Dios por ayudarme a salir de tan grave situación, y la posibilidad de disfrutar a Luis Miguel en vivo y en directo.

No me queda más que desearle a ‘El Sol’ lo mejor del mundo… paz, amor y salud a quien fue mi gran pilar de apoyo y contención para atravesar tiempos difíciles. ¡Te amo Luis Miguel! Quiero que sepas que estás en cada una de mis oraciones y que si llegara a coincidir contigo te pediría perdón en nombre de todas las personas que te han maltratado, especialmente por la prensa amarilla que no te ha dejado caminar tranquilo y se ha entrometido en tu vida. Y por último te diría: “Amo esa casualidad que te llevó a nacer en mi querido Puerto Rico”.

Ivelisse

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