Luis Miguel, eres mi momento único (Parte VI)

Euge Cabral
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Hola queridos lectores, antes de compartirles el último relato de lo que viví con Luis Miguel en mi Argentina, deseo destacar esta noticia que nos llena de orgullo y felicidad. Según cifras oficiales, Luis Miguel se ha convertido en el artista más taquillero del mundo en este 2024, y lo tiene más que merecido por tanta entrega a su público. Lleva 130 conciertos en su haber, con su tour 2023/2024, presentaciones que se han vendido en cuestión de horas.

Según Billboard, Luis Miguel alcanzó el mayor ingreso bruto para un artista latino en la historia de las listas de mitad de año de Billboard Boxscore, con $165.6 millones en ingresos y 1.2 millones de entradas vendidas durante el período de seguimiento, superando en ambos aspectos la mayor gira latina de 2023 (Karol G) en solo seis meses.

Nadie quiere perderse la oportunidad de escuchar a la voz latina más importante y romántica del mundo, porque con sus interpretaciones nos hace embarcar en un viaje de emociones y recuerdos. Ver a Luis Miguel en concierto es una experiencia única que jamás olvidarás, pues la magia comienza apenas irrumpe en el escenario y no te soltará durante toda la velada. ¡Felicidades Luis Miguel! Mereces cada récord alcanzado porque los has conseguido con amor, pasión, entrega, disciplina y profesionalismo. ¡Eres único!

Ahora sí, regresemos al relato que dejé inconcluso la semana pasada. Estábamos en el momento en que Luis Miguel saldría al escenario en la cancha de Instituto Atlético Central Córdoba. Fue muy emocionante ver salir a ‘El Sol’ ante un estadio abarrotado de almas deseosas por dejarse acariciar el alma con su voz, bailar y corear sus grandes éxitos a todo pulmón. Estábamos a escasos 2 metros del escenario, distancia en la que se puede lograr el sueño de hacer contacto visual y así fue, en la primera canción me descubrió para regalarme su primer detalle de la noche, señalándome al verme como diciendo “Ahí estás”. Mi compañera de trabajo de inmediato me dijo “Wow, ya te vio”, asombrada. Lo que vino después fue precioso, ya que, después de nuestra seguidilla de conciertos, al fin podíamos escucharlo y verlo sin interrupciones, puesto que la gente no estaba ejerciendo presión porque la seguridad había hecho su trabajo al no permitir que los de atrás se adelantaran. Los que contamos con la suerte de haber conseguido fila 1 y 2 teníamos una pulsera distintiva, que ayudaba a la seguridad a saber que estábamos donde debíamos estar. Realmente gozamos escuchando su voz tan nítida, con un público que estaba respetando con el silencio. y dejándose llevar por sus interpretaciones. Varias veces durante el concierto hicimos contacto visual, en uno de ellos le mostré mi cartel que decía “El 15 de mayo cumplo 50 y tú cantas en Houston. ¿Me voy a celebrar contigo?”. Al leerlo asintió muy tímidamente con sus ojos, y fui muy feliz. Luego, en pleno goce de semejante entrega, comenzó una suave llovizna que no pudo lograr opacar lo bien que la estábamos pasando. Era tal el disfrute, que no importaba cantar y bailar bajo de la lluvia, ni siquiera exponernos a salir del recinto con la máscara de pestañas corrida, cual manada de osos pandas. Cuando comenzaron los primeros acordes de “Por debajo de la mesa”, la lluvia se acentuó y el viento comenzó a soplar insistentemente con dirección al escenario. Empezamos a empaparnos, en mi caso solo tenía mi cartel que me servía de una suerte de techito, y el viento comenzó a soplar con fuerza incomodando a Luis Miguel, que buscaba la manera de ubicarse en un sitio en el que pudiese esquivar un poco el agua. Quienes estábamos a escasos metros suyo podíamos ver que le pegaba tan de lleno en su carita, que hasta le imposibilitaba por momentos abrir los ojos. Pero a pesar de esto él siguió cantando, sabía que este público lo había esperado tanto y no dudó en empaparse. Pero con el correr de los minutos la situación se puso alarmante cuando Luis Miguel, que está en cada detalle, señaló el humo que salía de unos cables, aparentemente un corto circuito por el agua. Cuando llegó el momento de una pausa entre canciones, aprovechó para ausentarse unos minutos del escenario, situación que preocupó a la gente, pero evidentemente había ido a cambiarse de traje. Acá hago una pausa para aclarar algo muy importante, no hay que olvidar que Luis Miguel venía de batallar durante meses con una afección en su garganta, a consecuencia del frío que pasó en el último trimestre del año pasado. Le había costado muchísimo encontrar una pronta recuperación porque, por sus compromisos laborales, pero sobre todo éticos y de amor a su público, jamás pudo hacer una pausa para reposar la voz. Así que estar empapado, con la brisa fresca de la noche, podía poner en jaque la recuperación que había logrado con tanto esfuerzo y cuidados. Cuando regresó al escenario, acompañado de su guardaespaldas que llevaba un gran paraguas, nos dimos cuenta de que el orden de las canciones había cambiado. Luis Miguel había decidido acortar el repertorio para cuidar la integridad tanto de quienes estaban arriba del escenario como de quienes estábamos abajo. Se sabe que la combinación de agua y electricidad es más que peligrosa, existe un alto riesgo técnico y hay vidas en juego. Le costaba mucho, por más paraguas, detener el agua que seguía castigándolo de costado, es que cuando hay viento en contra no hay mucho por hacer, aunque él seguía dándolo todo por su público. Coreamos las canciones, saltamos al son de “Te propongo”, de “La chica del bikini azul” y, en un momento, volvió a pararse en frente mío. Me miró directo a los ojos, profundamente, haciendo un gesto con su rostro que no puedo describir con palabras y, cuando comencé a gritarle “Te quiero”, me señaló nuevamente, para llevarse el dedo índice al corazón, tocándoselo con fuerza una y otra vez. Apenas pasó ese momento busqué a mi compañera de trabajo y le dije: “¿Viste?, ¿Cómo no lo voy a querer?”, mi corazón desbordaba de dicha y felicidad, estaba despidiéndolo de mi tierra de la mejor manera. Cuando llegó el final saludó muy rápido, pues el riesgo técnico estaba latente y no había tiempo que perder. Cuando las luces del estadio se prendieron, la gente que me conoce se acercó para preguntarme por qué se había ido tan rápido, la razón por la que no había completado el repertorio. ¿Hay necesidad de explicarlo? ¡Era más que evidente! Mientras hablaba con ellas la tribuna empezó a abuchear, y les juro que me monté en cólera, los miraba de lejos y les hacía señas como diciéndoles “¿Qué les pasa? ¿Quieren pelear? Aquí me tienen, nadie me toca a Luis Miguel”, ja ja ja. No había alcanzado a salir del recinto, cuando me enviaban portadas de los medios de comunicación con títulos nefastos referidos a la suspensión (acortamiento) del concierto. En los alrededores del recinto había Youtubers y periodistas entrevistando a la gente. Cuando me acerqué a uno de ellos, escuché decir a una entrevistada “No puede ser que no se quiera mojar, tal cantante cordobés hizo su concierto en forma completa bajo una lluvia torrencial”. No pude contenerme a semejante injusticia, y acaparé el micrófono por unos minutos para explicar que muchas veces estuvimos en conciertos baja una tormenta con lluvia torrencial, y jamás Luis Miguel acortó su repertorio por eso. Remarqué la diferencia en esas ocasiones, diciendo que no había viento que empujara el agua hacia adentro del escenario. Expliqué que los instrumentos musicales estaban empapados, razón por la cual entraron a secarlos durante una pausa. Pero hay gente que ve lo que quiere ver, por más que les expliques de mil maneras, como podrán ver en este video.

Después me di cuenta de que quien decía que no llovió prácticamente nada, estaba en las tribunas (gradas) en sentido contrario al viento, entonces no pudieron percatarse de lo que estaba pasando realmente arriba del escenario. Entre tantos mensajes recibidos, sumado a que vieron mis videos (prueba más que suficiente), hubo mucha gente que me dijo, “Euge, yo soy una de las que se quejó, pero ahora entiendo que estaba lejos del escenario y no pude percibir lo que estaba pasando en ese sector”.

En lo personal me sentía feliz por lo que habíamos vivido, porque los 50 minutos que cantó los disfrutamos a morir, pero por supuesto que podía entender la angustia de la gente que había esperado ese momento tras 5 años de ausencia en esta ciudad, y había pagado con tanto esfuerzo su ticket. Pero contra la naturaleza no hay nada para hacer, y cuando hay vidas en juego tampoco. Luis Miguel tomó una valorable decisión, cuidar su vida, la de su equipo y la del público, sin importarle que al otro día sería el centro de atención de los medios, a quienes no les importó las razones reales del acortamiento del concierto, sino que una vez más aprovecharon para inventar supuestos argumentos de suspensión.

Al salir fuimos a cenar con mi grupo, y a platicar un poquito de todo lo vivido. Mi compañera de trabajo estaba feliz por su experiencia, corta pero soñada y, aunque le hubiese gustado ver por primera vez en su vida al mariachi, entendía sin chistar las razones.

Mientras comíamos una rica cena, no pude evitar poner un posteo en mis redes sociales, al ver que había gente famosa de mi ciudad haciendo vivos, creyendo que tenían el derecho de perjudicar la presentación de Luis Miguel con sus dichos maliciosos y una reseña que no mostraba la realidad de las cosas, sino lo que ellos quisieron ver. Fue muy exitoso ese posteo, ya que mis palabras estaban avaladas con un video que mostraba la realidad acontecida una hora atrás, imágenes que fueron reposteadas por muchos medios de comunicación de diferentes partes del mundo. Se los comparto, con video incluído:

Esa misma noche tuve mensajes privados de periodistas que deseaban entrevistarme al otro día, nacionales como internacionales, algo que les agradezco mucho porque puedo alzar mi voz, para transmitirle al público información fidedigna. Les comparto esta charla con el periodista de Univisión, Alex Rodríguez.

Basta de manipular la información para crear noticias amarillas, Luis Miguel ni nadie merece este maltrato, y mucho menos él que lo entrega todo por su equipo y por su público. ¿Qué hubiese pasado si Luis Miguel continuaba el concierto y alguien moría por una descarga eléctrica?, claro, hubiesen crucificado a Luis Miguel por semejante irresponsabilidad, menos mal que él trabaja en forma consciente y responsable.

En la semana siguiente hubo repercusiones en mi trabajo, porque cuando preguntaban cómo nos fue, mi compañera les decía “Nos fue hermoso, Luis Miguel la saludaba mucho a Euge y, como yo estaba detrás de ella, yo soñaba que esos gestos eran para mí”. En mi trabajo siempre pensé que, cuando les contaba mis experiencias con Luis Miguel, quizá pensaban en que estaba medio loca, que fantaseaba con las cosas que me pasaban. Así que haber tenido alguien de testigo que confirmara que no lo soñé, fue maravilloso. Pero por supuesto que muchos, incluso mis alumnos, manipulados por la prensa, arremetían contra Luis Miguel por la suspensión. Les expliqué las razones en vano porque, como dije antes, la gente ve lo que quiere ver. Incluso uno de ellos me dijo, “Podría haber tomado el micrófono para explicar por qué se iba antes de la hora señalada”, a lo que le respondí, “¿Hay que explicar todo a gente adulta?, ¿Las cosas evidentes también? Si es así estamos muy mal como sociedad”. En fin… respiré hondo e hice un silencio ante el debate que continuaba muy inquisidor.

Aquí termino de relatarles mis experiencias con Luis Miguel en mi Argentina, y pronto les estaré contando las nuevas que ya tengo en mi haber.

Sigamos disfrutando del gran éxito arrollador del único artista que no necesita sumarse a lo que está de moda para seguir siendo el número uno indiscutido, dueño de reconocimientos y récords que lo han convertido en una leyenda viva.

Euge Cabral

Un comentario

  1. Bravo,bravo,bravo Micky!!!! Te amamos y que orgullo como.siempre dice Euge,de ser fans del mejor artista de habla hispana, una estrella mundial que más allá de los logros y reconocimientos que supongo le harán muy feliz, nada como el cariño de su publico, que ha sabido comprender por lo que ha pasado durante esta gira: la enfermedad, inconvenientes técnicos y situaciones fuera de su control como el clima. Gracias por siempre dar la cara por él y hacer saber la verdad con pruebas de lo que estás diciendo. Me alegra tanto por ti, el cariño que Luis Miguel te hace patente siempre. No tienes nada que demostrar, pero si alguien tenía duda ahí están los hechos. Cada cariño a tu persona lo tomamos como propio, pues nos representas. A seguir disfrutando de nuestro artista, que gracias a Dios luce tan pleno, sano y feliz. Asi que a soñar Euge, con el próximo encuentro para seguir sumando momentos únicos a tu diario. Feliz de leerte, recibe un abrazo y mi cariño.

    Ana María Ortíz Pérez
    Xalapa,Veracruz, México

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