Luis Migue, ¡Quién si no tú!

Maria Eugenia Cabral
Últimas entradas de Maria Eugenia Cabral (ver todo)

¡Qué bonito y qué bendición del cielo es sentirse querido! Antes que nada quiero agradecer la infinidad de mensajes, colmados de cariño y portadores de los más preciados deseos, recibidos con motivo de mi cumpleaños. Créanme que no hay mejor obsequio para mi alma que sentirse regocijada con tantos mimos y atenciones.

De corazón ¡GRACIAS!

La historia que les quiero presentar hoy es una de esas que logran emocionarme, porque no sólo nos confirma una vez más que no hay una determinada edad para ser fan de la mejor voz del universo sino que además se puede serlo a mucha honra, a pesar de algunas burlas y críticas -cuando avancen en la lectura comprenderán a qué me refiero.

Nuestros jóvenes, en esta actualidad que nos toca vivir, son captados por grupos o solistas que gozan de una parafernalia cada vez mayor, esa que termina siendo en definitiva la protagonista del show, dejando las cualidades vocales del artista en segundo plano, siempre y cuando en realidad las tenga -a fuerza de ser sincera.

Actualmente es difícil encontrar una voz prodigiosa, diría que casi es algo que está en extinción, por lo que se hace hincapié en otras cuestiones a la hora de buscar un talento. En los conciertos de estos precoces artistas, precisamente su voz no es la gran protagonista, sino que lo son las innumerables atracciones visuales con las que nos encontramos, ya sea en cuanto a grandes despliegues escenográficos, coreográficos y tecnológicos, entre otros.

Los artistas de esta era moderna, en términos generales, salen al ruedo de un día para otro y se consagran meteóricamente, pero ese éxito ininterrumpido suele perdurar muy poco tiempo, así como surgieron pasan al olvido.

Cada vez que tengo la oportunidad de estar en contacto con alguna adolescente y fan de estos cantantes o grupos de moda le digo: “Deseo que puedas sentir el orgullo que siento por mi artista, y que dentro de 30 años tengas la oportunidad de seguir siendo su fan”.

Lara, la gran protagonista de esta columna, nos demuestra que a su corta edad puede disfrutar de la mejor música y permitirse, además, dejarse llevar por la interpretación de esa única voz capaz de reconfortarte el alma. Imagino que la mayoría de sus pares no comulgan con Luis Miguel y se dedican a disfrutar de la música del momento, por lo que me pregunto: ¿Qué pensaran los amigos de Lara y cómo actuarán al respecto? Los invito a que juntos descubramos esta incógnita:

He de confesar que mi pasión por Luis Miguel es inmensa. Todo empezó hace unos cinco años atrás y esta admiración ha ido creciendo, cada día, a pasos agigantados.

Les cuento que soy una adolescente de apenas quince años, soñadora y que desea, como cualquier fan, llegar a conocer en persona  a este gran artista, para poderle expresar -frente a frente- el amor y admiración que le profeso.

Luis Miguel entró en mi vida de una manera muy especial, a pesar de que en España no es tan aclamado como en otros países y continentes como por ejemplo América. Ni siquiera tengo la suerte de que la prensa publique muchas noticias sobre él, pues lo hace esporádicamente y dejándolo en un lejano rebullir de misterio. En mi caso, muy por el contrario, lo mantengo presente siempre en mi hogar, día a día, escuchando su voz, observando sus fotos y videos. Es una hermosa manera de ocupar mi tiempo.

Como anécdota les contaré, que no teniendo esperanzas de poder escucharlo cantar en vivo y en directo -ya que en España había tardado seis años después de su última actuación y no había noticia alguna-, yendo de compras con mis padres observé una gran valla publicitaria que anunciaba el “Tour 2012” de mi Sol en España. Para mi mayor sorpresa comenzaba el 27 de Abril y en Santiago de Compostela (Galicia), por lo que ese día mi rostro se tiñó de asombro, alegría y tristeza a la vez, pues pensaba no poder asistir al evento.

Esas fechas cuadraban con el décimo quinto aniversario de boda de mis padres y, para mi sorpresa, mi padre le regaló a mi madre dos entradas para el concierto, una para ella y otra para mí. Cuando mi madre abrió el sobre y sacó los tickets se le iluminó la cara, y yo rompí en llanto fruto de la emoción y de la alegría que sentí.

Ese 27 de abril -que jamás olvidaré- asistimos al concierto, el que disfrutamos con toda la pasión y alegría de la que fuimos capaces. Gritamos, bailamos y pudimos experimentar -por primera vez- esa energía que El Sol regala en cada concierto como solo él sabe hacerlo.

Al contarles a mis amigos sobre esta fascinante experiencia, ellos se burlaron de mi pasión por Luis Miguel, ya que les resultó un tanto extraño que su música me pareciera hermosa y su físico de lo mejor. Tacharon su música de anticuada para mi edad, pero cuando les canté y enseñé sus canciones muchas veces se vieron obligados a borrar esa pequeña sonrisita -en tono de burla- que nos sale de vez en cuando. Recuerdo una vez, en uno de esos días sensibles, que al estar

cantándoles la canción “Por debajo de la mesa” se emocionaron. Aunque ese momento fue increíble para mí, poco me importa lo que ellos digan, si lo que tienen para decir es algo en contra de mis preferencias. Entiendo que cada uno es diferente en el carácter y personalidad, y por ende con los gustos ocurre lo mismo, pero en esta vida debemos aprender que el respeto es lo primero.

Asimismo, me siento muy alegre de conocer a gente que comparte la misma pasión y admiración que siento por este gran artista, pues siempre es enriquecedor conocer las experiencias que otra gente tiene con el Sol de México.

Agradezco esta gran oportunidad que se me brinda para contar mi experiencia.

Lara Fernández

Lara es una de los tantos jóvenes que ha descubierto la música de Luis Miguel, la ha hecho protagonista de su vida y se identifica con ella. No tengo dudas de que este es sólo el inicio de un largo camino por recorrer como fan de este artista sinónimo de éxito, quien se ha consolidado en el gusto y en la preferencia de la gente a consecuencia de su talento nato, profesionalismo, ángel, entrega, pasión, dedicación y compromiso con el que lleva adelante su carrera.

Luis Miguel siempre se ha destacado por brindarle a su público lo mejor, trabaja en pos de lograr un nivel de excelencia extremo y eso es valorado no sólo por sus fans sino por tus pares. Me embarga un profundo orgullo al saber que las nuevas generaciones se dan permiso para creer en el romanticismo, el amor, pero fundamentalmente que puedan ser capaces de vivir esta pasión al máximo sin ningún tipo de prejuicios.

Euge Cabral

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Mira también
Cerrar
Botón volver arriba