“Es que te has convertido, en parte de mi alma”

Euge Cabral
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Este sábado pasado Luis Miguel dio comienzo a la última etapa de su exitoso “The Hits Tour”, el cual corona con broche de oro despidiéndose  en tierras aztecas. Este tour ha sido más que especial tanto para él como para sus fans, pues ha traído consigo la celebración de 3 décadas de carrera, siendo sus hits los encargados de invitarnos a emprender juntos un viaje al pasado. Es increíble cómo sus canciones pueden transportarnos a la niñez, adolescencia, juventud, y al mismo tiempo nos hacen aflorar tantísimos recuerdos que llevamos guardados muy dentro de nuestro interior. Esos éxitos están asociados a imágenes que la memoria se encarga de recuperarlas en el preciso instante en que los escuchamos, y es ahí cuando sentimos a flor de piel las mismas sensaciones que nos provocaron en aquel entonces. Particularmente esos sentimientos que revivo siempre están relacionados al embeleso y a la felicidad, por lo que me resulta inevitable no sentirme en las nubes.

Es emocionante confirmar que Luis Miguel ha dejado una huella en nosotros y que siempre nos ha acompañado en cada etapa de la vida. ¿Cómo no quererlo? ¿Cómo no admirarlo? ¿Cómo no sentirnos eternamente agradecidos? En nuestras vidas hay un antes y un después a Luis Miguel, y así como dice la canción, él se ha convertido en parte de nuestra alma.

El que sea tan importante en nuestro existir hace que estemos más que pendientes de su regreso, por lo que cada espera -ya sea de un nuevo disco, como de su visita al país con el respectivo tour- se torna interminable. A pesar de que los fans de Colombia renovaron cada año las esperanzas de cobijar en su seno al artista que tanto quieren y admiran, tuvieron que aguardarlo por 9 largos años. Imagino que ese tiempo no fue nada fácil de transitar para ellos, por lo que quiero destacar el entusiasmo con que estos fans siempre han apoyado a Luis Miguel y con el amor con el que lo han esperado. Los fans de El Sol sabemos que si no visita un país no es por falta de ganas de reencontrarse con su público, sino que a veces se presentan algunas complicaciones como la falta de tiempo en su agenda o de acuerdos contractuales.

Pero la espera para Colombia terminó este 2013, ya que tuvieron a Luis Miguel en 4 ciudades diferentes y a lleno total. Ingrid, la presidenta del Club  de Fans “Eres tú, Colombia” nos compartirá una breve reseña de lo que se vivió en el regreso más esperado: 

¿Ya casi son los conciertos de Luis Miguel, verdad? ¿Debes estar que no te cambias por nadie, cierto? ¿Y cuándo es? ¿Pero por qué vas a verlo tanto? ¿No es el mismo concierto? Estas son las preguntas que recibo cuando alguien sabe que se avecinan conciertos de Luis Miguel. En definitiva, como todos los Luismigueleros lo hacemos, primero con sonrisa de oreja a oreja contestamos positivamente a todo, pretendiendo que no se nos note la ansiedad, aunque nuestro interior ya se está comiendo las uñas y más cuando empiezan a preguntar por las fechas y todo parece una eternidad. Luego viene la última pregunta en cuanto al por qué uno se gasta un dineral en ver a Luis Miguel tantas veces siendo el mismo concierto, por lo que he decidido contestar refiriéndome al fútbol, ya que este país goza de ese deporte: decir que dos conciertos de Luis Miguel son iguales es como decir que el partido entre dos equipos que juegan de ida y vuelta, es decir, en una ciudad y luego en otra, son lo mismo. Luis Miguel no tiene comparación, cada concierto es único, no se viven las mismas cosas, él no hace lo mismo, sus improvisaciones son todas diferentes y sus reacciones también. Ir a ver a El Rey no tiene precio, es algo que siempre me sorprende.

Un día cierta amiga muy querida me preguntó “¿Por qué te quedas estática cuando Miky está cantando?” Es que ver a Luis Miguel en un afiche, a verlo en un escenario de carne y hueso, en vivo, es otra cosa… es tener la oportunidad de detallarlo. Sí, en ese momento me quedo perpleja y hasta abro la boca cada vez que juega con su voz, con sus ojos, sonrisa, manos, pies, cuando se voltea y se dirige a sus músicos, y cuando se da el lujo de hacer esas improvisaciones que nadie puede. No hay forma de no aprovechar la oportunidad de quererlo y de que él se deje querer.

Luis Miguel volvió a Colombia después de nueve años -eso traducido para sus fans colombianas es un millar de años luz, noticia un poco difícil de entender cuando después de extrañarlo súbitamente parece que lo vas a ver. Les dije a todos, “Es mejor esperar la oficialización para estar más tranquilos” y creo que de agosto a noviembre contamos otros 9 años sin darnos cuenta. 

Mientras esos meses pasaron,  todos los miembros del club de fans nos pusimos en la tarea de organizar algo para su llegada. El pendón, las flores, los boletos del concierto, los de avión o bus para los fans que viajaban, las banderas, los regalos y la sorpresa de la radio-transmisión para que los otros fans también pudieran acompañarnos. Aquí quiero hacer una pausa para agradecer al Fan Club Contigo a la Distancia por el apoyo brindado en este trabajo que se hace para que otros puedan disfrutar de algo que está distante, o para los mismos fans de Colombia que no pudieron asistir debido a que los boletos se agotaron rápidamente. En esos cuatro meses nos pasó de todo, y tuvimos que trabajar arduamente para poder concretar todo lo que habíamos planeado para los días de concierto.

Primero esperamos noticias de aquellos que fueron a Tunja, luego de los que fueron a Medellín, después nos tocó el turno a los que íbamos a Bogotá y Barranquilla. Estos dos últimos sitios fueron especiales porque nos reencontramos con aquellos que venían de otras ciudades como Cali, Socorro, Fusagasugá, Santa Marta, Medellín y Cartagena. Una de las cosas fantásticas de admirar a Luis Miguel es poder encontrarse con aquellos que lo quieren tanto como uno.  

La organización de los conciertos fue muy diferente a lo que los fans del mundo conocen. Aquí nos pusieron unos palcos que debían comprar 10 personas, y todos estaban pegados, sin espacio entre ellos, así que muy pocos tuvimos el privilegio de estar cerca de El Sol.

Cuando ya se escuchó “Mujer de fuego” ese espacio donde había 3000 personas retumbó, y casi que se podía decir que había 30.000. Luis Miguel se mostró como siempre sonriente, y al levantar su mano de pronto se topó con la pancarta gigante del club que decía: “Luis Miguel: el club de fans de Colombia -Eres tú- te da la bienvenida. Te queremos y vuelve pronto, porque nuestro mejor motivo eres tú”.  Al observar esto todos exclamamos: “¡Ya nos vio!”, y de ahí en adelante nos mostró sus mejores galas y se dio unos paseítos maravillosos por nuestro lado. Muy atento nos hizo guiños y jugó como siempre lo hace. Mientras tanto, los ramos que llevamos pesaban mucho -creo que fue porque llevábamos horas cargándolos- por lo que le hice caras a Miky como diciendo “Apúrate que me quedo sin brazo”. Hasta a Salo Loyo, su tecladista, le dio risa verme, y al hacerle señas de “Bueno, ven y recíbemelos”, me hizo gestos también de “listo, gracias! …

En una de esas esperas, justo cuando solté la cámara, -digo, uno espera, espera y espera y creo que se dio cuenta que no estaba grabando- empezó a mirarme y a hacer un bailecito sexy desde la punta del pie hasta sus ojos… cosa que no hubo forma de grabar, por lo que me quedó en el casette de mi memoria.

Lo siguiente fue el apretón de manos. Se fue para el centro, luego para el lado opuesto -este hombre sí que se hace desear- y luego vino para el lado derecho donde estábamos. Se saltó las bocinas y fue directo hacia donde estaba con mi mano extendida (adiós cámara, tampoco pude grabar) y me tomó la mano para apretármela muy fuerte, me hizo su carita de “Gracias”, me recibió las flores y me volvió a dar la mano…  como diría la canción: “Bendito Dios porque al tenerte yo en vida, no necesito ir al cielo tisú”… ya ustedes saben, esos gestos de ternura de Miky no tienen comparación, vuela uno de la tierra al cielo. Mientras que volvía de mi divagación, mis amigas del club habían entregado sus ramos y él estaba dándoles la mano también, resultado… lágrimas de amor y aroma de ensueño en nuestras manos por unas horas.  

Al momento de lanzar las rosas al público había una pareja y le lanzó una de las flores a él y le dijo: “Dásela a tu esposa”. El señor apenas lo miraba desconcertado, Miky insistió hasta que se la dio y le habló nuevamente “Ahora dale un beso” y otra vez se repitió el juego hasta que el señor besó a su esposa y todos aplaudieron. Fue un momento muy simpático.

También debo destacar un súper rap que hizo con la palabra “Conmigo”, estilo aquel que hacía con: “¿Ustedes quieren otra?” No sé si recuerden pero improvisó bastante y puso al público a repetir con él.

Todo el concierto fue pura energía, los asistentes lo acompañaron al 100% y su conexión con el público fue total, una vez más Luis Miguel entregó todo en el escenario. El tablado donde estábamos se movía como si se fuera a despegar y el seguía cantando como siempre ha sido, es y será: el mejor!

Finalmente llegó el momento de la despedida y todas estábamos con cara de “¡Miky no te vayas!” Saltaba el confeti del color de la bandera de Colombia, los balones rebotaban y logramos alcanzar uno para el club, créanme que el adiós fue nostálgico. De este concierto también quiero destacar la gentileza de los músicos que nos saludaron y especialmente a Salo que tuvo mucha complicidad en el escenario con nosotros.

Ahora toca que les cuente sobre el de Barranquilla. En esta ocasión sí me tocó desplazarme en avión hasta la ciudad. Allí me encontré con algunos amigos de Santa Marta, Medellín, Cartagena y por supuesto los de la ciudad. Este escenario fue diferente porque se trató de un estadio. El ambiente fue más abierto y la temperatura otra. Los integrantes del club estuvimos muy contentos de volver a ver a Luis Miguel.

Estábamos bastante cerca del escenario pero colocaron unas sillas y a los de seguridad, los que no dejaron que ninguna nos acercáramos demasiado. Luis Miguel también estuvo impecable, saludó a la ciudad y preguntó sobre el repertorio, pero como él lo dice, para qué pregunta si siempre gana “Hasta que me olvides” -curioso sería si la pusiera con otras canciones…  Seguro que lo intentará próximamente.                                                                                                                                     

Estuvo bastante divertido y muy romántico. Nosotros alzamos nuevamente la pancarta en varias ocasiones, la que vio y hasta tuvo el gesto de ir al extremo derecho del escenario donde estábamos para apuntarnos con su dedo y saludar a toda la gente del club. El estadio lleno de algarabía le gritaba incesantemente que lo quería, y hasta le gritamos en coro en uno de los intermedios. Hasta aquí se quedan muchas anécdotas por contar pero los detalles más importantes ya están plasmados.

Quiero agradecer a Dios porque sin Él nada sería posible, a mi familia por su apoyo siempre, a Luis Miguel por su cariño y dedicación. A Euge que me permite escribir para expresar mi sentir en este espacio una vez más. A todos los integrantes del club de Colombia “Eres tú” que trabajaron arduamente afuera y dentro del concierto. A los clubes Contigo a la Distancia y Nuestro Romance LM por su apoyo y colaboración constante. A todos los clubes y personas que acompañaron nuestros twitteos y otras actividades del Fan Club.

¡Hasta una próxima ocasión!

Ingrid Donce 

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