Luis Miguel, el artista del siglo

Euge Cabral
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Para los fans, Luis Miguel no es solamente el artista del siglo sino que es uno de los cantantes más importantes de la historia. ¿Por qué? Por innumerables razones, las que he citado en columnas pasadas, pero podría sintetizarlas y expresar que fundamentalmente se debe a que se ha destacado entre sus pares valiéndose de su voz, disciplina y profesionalismo, logrando dejar una huella desde sus inicios. No por casualidad El Sol ha sido pionero en muchos sucesos únicos y trascendentales en la historia de la música mundial -además de poseer incontables récords en su carrera- sino que todos estos logros avalan su excelencia.

Luis Miguel es un cantante que año tras año está rompiendo marcas y superándose a sí mismo en diferentes aspectos, ya sea con la cantidad de presentaciones en un mismo recinto como así también con los premios y reconocimientos que le otorgan a su impecable labor.

Una muestra clara de que continúa siendo El Rey y que todo escenario desea engalanarse con su presencia fue la invitación que recibió para presentarse en el Curacao North Sea Jazz Festival el pasado 31 de agosto. Los fans del mundo entero estuvimos expectantes de este gran acontecimiento en la carrera de Luis Miguel, y a pesar de que no pudimos concretar nuestro anhelo de viajar a esa exótica isla para acompañarlo, nos sentimos representados por los integrantes del Fan Club Venezuela Internacional, quienes se hicieron presentes para disfrutar del Rey en un ambiente totalmente diferente al que estamos acostumbrados a verlo.

Hoy tenemos la dicha de que Peggy Conlin, quien fuera testigo de lo que acontecido en el Festival, nos comparta con lujo de detalles cómo es que el firmamento se iluminó esa noche con la salida de ‘El Sol’ en todo su esplendor, encandilando a los asistentes con su voz y encanto. Los dejo en su compañía:

Curacao fue el lugar elegido para el retorno de mi Jefe Rey a los escenarios luego de que sus merecidas vacaciones culminaran.                                                                                                    

Días previos a este gran suceso comencé a usar el Hashtag #AgoníaLuisMiguelera en Twitter -ante la proximidad de la fecha de este show y mi incertidumbre en cuanto a concretar ese viaje-, el cual les causaba mucha gracia a mis amigas Steffi y Miryam “La Negra”, tanto así que bromeábamos que íbamos a levitar para poder llegar a Curacao.

Fueron meses esperando por saber cómo sería ese momento histórico en su carrera, en los que muchas preguntas rondaban nuestros pensamientos, ya que iba a presentarse por vez primera en un Festival de Jazz Internacional de tanto renombre como es el Curacao North Sea Jazz Festival, y lo haría además en un lugar paradisíaco de las Antillas en pleno Caribe.

¿Cuál sería el tracklist? ¿Cuánto duraría el show y qué tipo de público asistiría? Tantas incógnitas y yo, dada mi condición de salud a consecuencia de haberme sometido a una intervención quirúrgica, sin saber si iba a presenciar ese acontecimiento porque necesitaba reposo. En ese entonces mi panorama respecto al viaje no estaba claro hasta que mis médicos me dieran la autorización. Finalmente con la ayuda de Dios y la Guadalupana, los que no me desamparan jamás, pudimos definir detalles y a Curacao nos fuimos a emprender un viaje inolvidable en todo sentido.

Llenos de emoción parte del staff del “Luis Miguel Fans Club Venezuela International Official”, integrado por Lily Liendo -nuestra Vicepresidente y orgullosamente mi progenitora, cabe destacar-, Andrés Gómez -asistente de Redes Sociales y con su cámara en mano- llegamos a destino el viernes 30 de agosto a medianoche. El sábado fue el día de estirar el tiempo, así que lo destinamos a compras, paseos, playa y piscina, para culminar en la noche con el suceso musical esperado.

En los predios del World Trade Center de Curacao se dieron cita centenares de viajeros de distintos países del mundo, todos amantes del Jazz, quienes con la compra de un ticket podían acceder a todos los espectáculos que estaban pautados en los espacios destinados para ello -había salones alfombrados con aire acondicionado y cómodas butacas, y una explanada al aire libre donde se presentó nuestra majestad de la música latina. Aquel espacio desprovisto de sillas me hizo dudar respecto a si podría aguantar todo el show de pie apoyando a Jefe Rey -dado los malestares intermitentes de mi operación-, pero encomendada como siempre a Dios todo fue posible.

Un público heterogéneo y diverso que me invitó a experimentar un show totalmente distinto a los que he tenido la oportunidad de presenciar -hasta ahora a nivel mundial-, pues no fue la típica efervescencia Luismiguelera que nos caracteriza. Faltó ese cantar acompañándolo en cada tema y esa energía que sentimos en cada show cuando somos, como suelo denominar, “Luismigueleros de alma, vida y corazón”. A pesar de que hubo en ese sitio muchos fans, no fueron los suficientes como para poder arroparlo con nuestro entusiasmo, pero sí por momentos logramos contagiar a Luis Miguel con nuestra alegría y fue en ese instante donde me sentí complacida porque es lo que mi Jefe Rey merece en cada sitio donde se presente. Él supo dar lo mejor de su voz y derrochó talento a lo largo del escenario -cabe recalcar que todo esto fue en pleno calor tropical, con apenas una brisa que nos ayudó a refrescar un poco la temperatura.

Su repertorio nos tuvo preparada una sorpresa al son del Cha Cha Chá, fuimos testigos del estreno al mundo de la versión -al estilo Luis Miguel– del tan famoso tema del mexicano Pablo Beltrán Ruíz “Quien será”, lo cual provocó el fervor hasta de los asistentes más distantes. Así fue como improvisamos una coreografía y bailamos este temazo que ya se convirtió en parte del tracklist de “The Hits Tour 2013” de la segunda mitad del año, etapa en la que tendré la dicha de servir como anfitriona en el mes de noviembre, junto a todo nuestro Fan Club, durante su visita a mi país; diríamos que Curacao fue una antesala a #HueleaLuisMiguelenVenezuela.

Como siempre nos acompañaron las banderas de México y Venezuela para darle todo nuestro apoyo hasta la última nota musical que sonó en esa noche caribeña. Luis Miguel nos visualizó desde el inicio y al momento estelar de lanzar las pelotas -finalizando el show-, tuvo el gesto de obsequiarme una. Se podrán imaginar lo que este detalle significa para mí, esa pelota tiene un significado muy especial, algo que tanto él como su staff lo saben porque se los pude expresar, ésta es la primera pelota internacional que tengo de recuerdo, ya que la primera fue en mi Venezuela durante el show en Caracas 2012.

Periodistas de muchos medios a nivel mundial estuvieron presentes cubriendo el evento, como así también los principales Portales Web, los que realizaron una reseña del show de nuestro Artista del Siglo. Nosotros también hemos compartido con los fans algunos audios de esa noche -a través de nuestra radio-, videos y fotos.

Salí una vez más de un show con la sonrisa amplia, el orgullo de ser una Luismiguelera, y llevando en mis brazos la pelota del sentimiento.

Una vez más se confirma quien es la mejor voz latina y el por qué; son 31 años a lo grande de un ídolo al que no le hace falta lanzar un disco anual para rebozar localidades y demostrar supremacía como cantante.                                                                                                                  

Complacida de haber podido compartir una vez más nuestras hermosas vivencias con este extenso grupo de lectores, agradezco la invitación a Euge Cabral, la que siempre tiene las puertas abiertas junto al staff de Sexenio al gremio Luismiguelero mundial.

Peggy Conlin

Fundadora-Presidente

Luis Miguel Fans Club Venezuela International Official

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