Tú transformaste mi vida parte (Parte II)

Maria Eugenia Cabral
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Por fin llegó el tan ansiado mes de marzo, pues ha sido seleccionado para traernos de regreso a Luis Miguel en este 2016. Si bien su retorno al escenario del gigante de Reforma será recién a finales de mes, sus fans estamos contando las horas para poder disfrutarlo… algunos afortunados lo harán en vivo y en directo, y el resto palpitaremos su concierto a través de las fotos y videos compartidos en tiempo real. El Auditorio Nacional lo recibirá los días 30 de marzo, 1, 2 y 3 de abril, así que si aún no tienen tickets no duden ni por un instante en correr a buscarlos, porque gozarán de un espectáculo donde ‘El Rey’ se entrega por completo a su público.

Quisiera detenerme en la palabra que es sinónimo de Luis Miguel, una de las cualidades que lo hace diferente al resto de los artistas: Entrega. Entre las definiciones que encontramos en el diccionario deseo destacar estas: dedicarse enteramente, en tiempo y esfuerzo, a una actividad o labor; poner una persona en poder de otra.

Nadie puede negar que Luis Miguel ama lo que hace, y que desde niño ha dedicado su vida a esta carrera con todo su amor, responsabilidad, compromiso, dedicación y disciplina. Su padre le enseñó muchísimas de estas cosas, pero fundamentalmente le inculcó el respeto por el público, es por ello que siempre se ha preocupado y ocupado de brindarnos lo mejor de sí, hasta el grado de luchar con el mínimo contratiempo con tal de lograr la perfección en su performance. Se estarán preguntando por qué traigo a colación este tema, y déjenme explicarles las razones.

Hace algún tiempo que los medios de comunicación han iniciado una fuerte campaña de desprestigio hacia Luis Miguel, situación que a estas alturas no debería extrañarme ni enojarme en lo más mínimo, pero como en la vida me manejo con justicia, siento que al público hay que decirle la verdad, y desenmascarar a esta prensa mafiosa que lo único que pretende es perjudicar. Me enfurece la actitud de algunos periodistas (por no decir casi todos) porque el público merece respeto ante todo, y en cuanto a lo que respecta a Luis Miguel, solo quiero decirles algo que se cae de maduro: no se puede tapar el sol con un dedo, por lo cual, jamás podrán ni siquiera opacar el brillo de su luz.

Desde hace algunos años he tenido que soportar que la prensa nos mienta, y me preocupa porque esto viene agudizándose en el último tiempo… que Luis Miguel murió, que el que canta es un doble, que hace playback, que se tiró al piso descompuesto porque ingirió no sé cuántas sustancias mezcladas con alcohol, que cancela porque está ebrio encerrado en su habitación, y un largo e interminable etcétera, sin contar todo lo que se dice referente a su vida privada, puras especulaciones que están bien lejos de la realidad. ¿Y qué es lo peor? Que la gente se hace eco de estas noticias falsas y, como Luis Miguel es un artista de gran talla y conocido internacionalmente, se disparan como pan caliente y terminan cayendo en la trampa. Cabe aclarar que aplaudo de pie a Luis Miguel en su decisión de no salir a desmentirlas, ¡Imagínense si tuviera que hacerlo cada vez! Y es que no corresponde de ninguna manera, sería como entrar en ese juego y él es demasiado inteligente para hacerlo.

Hace unos días me tocó leer una nota referida a un evento muy famoso que se hace en México, en la que el organizador explicaba el porqué de la no contratación de Luis Miguel este año, y el siguiente párrafo despertó mi enojo: “Quizá en un futuro, depende de cómo se comporte en su carrera, porque recuerden lo que pasó en el Auditorio, no es posible que contratemos un artista que va a cantar cinco canciones”. ¿Se puede ser tan mentecato con tal declaración? Sí, por lo visto se puede. ¿Este señor no se enteró que Luis Miguel no pudo cumplir con sus compromisos en el Auditorio Nacional porque estaba con más de 39 grados de fiebre y una rinofaringitis aguda que no le permitió cantar? ¿Qué por más que lo intentó durante dos noches seguidas para complacer a su público, no pudo más que completar cinco canciones? ¿No supo que estos cuatro conciertos cancelados fueron reprogramados para los días 31 de marzo, 1, 2 y 3 de abril como lo ha informado sus sitios oficiales y el mismísimo Auditorio Nacional? Pues yo creo que, al igual que los medios, esta persona está al tanto de todo pero prefiere unirse a esta campaña sucia de desprestigio. Es lamentable que los medios se ocupen solo de publicar noticias engañosas y manipuladas a su antojo, tal parece que venden más los supuestos escándalos que las noticias positivas. Ver a Luis Miguel feliz pasear con su pareja no vende, o publicar una nota referida a las innumerables muestras de cariño permanente de sus fans tampoco es negocio. ¿Cuándo fue que se cayó tan bajo? ¿Cuándo será que regresen a su esencia? Porque yo crecí con medios de comunicación que me informaban con la verdad, y con el respeto que merecía cada artista. Hoy todo eso se ha perdido, y lo más triste es que la gente se deje influenciar por el mal gusto. Me indigna que den por ciertas algunas noticias referidas a Luis Miguel solo porque la prensa lo dijo, ¡Qué fáciles de manipular son! si hasta parece que disfrutaran con las noticias negativas. Sean más inteligentes, no crean en todo lo que se dice, vayan a las fuentes antes de criticar y juzgar, no compren la basura que les venden los amarillistas, ¡Por favor! Háganlo por respeto a ustedes mismos en primera instancia, y luego por la persona que está siendo enjuiciada.

Para finalizar quisiera decir que por suerte Luis Miguel no necesita de este tipo de organizadores para trabajar y ser exitoso, ni de los medios para seguir brillando con luz propia.

Después de esta catarsis, ya estoy lista para compartirles el segundo capítulo de la historia de Lorena. El primero había quedado en suspenso, cuando tomó de la mano a sus amigas y las llevó caminando hasta la pista donde se encontraba el avión que transportaba a Luis Miguel. ¿Qué fue lo que pasó? Aquí el final de su relato:

Para ese momento ya había perdido totalmente el control de mi corazón, y ni hablar de la respiración. Corrimos hacia el avión, el que aún tenía la escalera sobre la pista y la puerta abierta, y aunque cualquiera hubiera tenido el impulso de subir nosotras no lo hicimos puesto que, quienes lo seguimos de toda la vida y lo queremos bien, sabemos de la importancia del respeto a la persona ante todo. Creo que no pasaron ni dos minutos cuando apareció su manager y bajó de la aeronave, a quien saludamos afectuosamente porque lo conocíamos, ya que habíamos compartido varios momentos durante la gira. De inmediato le transmitimos nuestra preocupación, preguntándole qué le pasaba a Micky, por qué estaba triste ese día, y si podíamos saludarlo. Él era tan amoroso que no dudó en decirnos que iba a preguntarle y nos pidió que esperáramos allí en la pista. Luego le solicitó a la custodia que nos cuidara, porque el resto de la gente se había percatado de esto y estaba entrando también. Cuando por fin regresó nos dijo algo que no olvidaré jamás: “Micky bajará a saludarlas”. A partir de ese instante no pude dejar de llorar fruto de la emoción, y a mis amigas les pasó igual –les juro que les escribo llorando al recordarlo. Los minutos transcurrían mientras el corazón se nos intentaba salir del pecho, sin atrevernos a mirar hacia el lado del avión porque los nervios nos estaban matando. En el preciso momento en que la luz que salía del interior del avión –a través de la puerta- dejó de iluminarnos, levantamos la mirada y allí estaba Luis Miguel, mirándonos cual sueño de “Fiebre de Amor”. Nos contemplamos en el más puro de los silencios pero, cuando los fotógrafos de varias revistas se acercaron demasiado, en vez de bajar Micky dijo “suban”. ¿Podíamos vivir un momento más mágico que ese? ¡Imposible!

Primero subió Maru y le dio un abrazo interminable, con decirles que no encontrábamos la manera de despegarla. Y cómo hacerlo, ¿no?, así que esperamos con respeto su momento. Luego fue mi turno, le di un beso rápido para darle paso a Vivi, aunque confieso que me quedé abrazándolo por la cintura todo el tiempo que duró el encuentro, Lo tocaba y no podía creerlo. No recuerdo nada más, sólo que le decía que no estuviera tan triste y que se pusiera bien porque lo adorábamos con el alma.

No tengo registro tampoco de cómo lo despedimos ni cómo llegamos de nuevo a la pista. Sólo tengo la imagen de observarlo saludar con su mano en alto al resto de la gente, entrar al avión y verlo despegar. Fue tan emocionante ese momento, que hasta la gente de la custodia se quedó llorando… todo el mundo sintiendo ese vacío que deja cada vez que se va. Les juro que ese aeropuerto quedó tan desolado y destruido como nuestros corazones, pero con la felicidad absoluta y el agradecimiento eterno de habernos permitido cumplir el sueño de abrazarlo y transmitirle nuestro amor incondicional.  

Tiempo después supimos que Luis Miguel se había enterado que su abuelito estaba muy mal, y que por eso estaba tan decaído. Doy gracias a Dios por haberme permitido estar junto a Micky en momentos importantes de su vida.

En este camino también me pasaron cosas ya que, después de diez años de mucho dolor y acompañamiento, desde hace algunos meses mi padre es mi angelito de la guarda, y fue entonces cuando necesité de Luis Miguel más que nunca. Y así fue como ahí estuvo sosteniendo mi mano -literal- como si lo hubiera sabido, cuando luego de 33 años conseguí mi primera y tan ansiada fila 1 en su concierto.

Desde ese momento descubrí y me conecté con todo lo que pasa a su alrededor a través de las redes sociales. En pocos meses conocí gente increíble que me recibió como si hubiera estado entre ellos por siempre. Por supuesto que a muchos, después de más de 3 décadas, los conocía de los conciertos, pero tantos otros de diferentes países no los había visto nunca, y todos por igual me brindaron su cariño.

Para calmar penas, a mediados del año pasado, viajé con mi madre a Los Ángeles a conocer el lugar donde tanto tiempo transcurre Luis Miguel. Allí decidí asistir a algún concierto en Estados Unidos, puesto  que si bien había ido a uno en Barcelona, no había vivido la experiencia de verlo en USA. Las Vegas era la gran recomendación de todos, por ser el lugar más especial en cuanto a su relación con los fans, pero lamentablemente aún no pude ir, pero sí asistí a Indio, Reno y San José. Fueron conciertos increíbles, serie que cerré en San José a puro placer, alegría y disfrute. Luis Miguel no quería irse del escenario y eso lo dijo todo para mí, ya que fui testigo de cuánto lo gozó cuando compartió, bailó, se emocionó y hasta se arrodilló ante una fan. Su voz estuvo en el mejor momento y nuevamente volvió a sostener mis manos. También pude compartir mi alegría, y esas nuevas filas 1, con fans de otros países, las que gracias a la tecnología pude transportar hasta aquel lugar, y esto fue una inmensa felicidad para mí porque muchas no habían asistido nunca a un concierto. También pude conocer a lindas personas que habían viajado desde lugares lejanos para acompañar a Luis Miguel en esta gira, y aunque me perdí de otras tantas, que estuvieron en la primera parte del tour, estoy segura que las conoceré en un futuro cercano.

Hay algo fundamental que comprendí mejor que nunca en este viaje, y quiero transmitírselos lo mejor posible, tiene que ver con la profunda admiración que me genera la entrega increíble e incondicional de Luis Miguel desde hace 34 años. A continuación les daré las razones por las que siento y pienso de esta manera. Cuando estuve estos tres días de gira terminé agotada, seguramente producto de los nervios, la ansiedad y mi largo viaje hasta Los Ángeles, y pude experimentar en carne propia que el esfuerzo que hay que hacer es demoledor. Hay que cambiar todos los días de ciudad, con lo que cansan los viajes, y ni hablar si son por carretera, como tantas veces se traslada el staff, sus músicos y fans. Y como si este trajín no fuera poco, Micky tiene que prepararse, salir a cantar, y lo debe hacer con la máxima energía.

Por otro lado su equipo técnico debe armar y desarmar el escenario durante el día, viajar durante la noche -a veces a ciudades que quedan a 15 horas unas de otras-, procurar que todo salga perfecto y con calidad… ¡Es mucho esfuerzo! Creo que todos tenemos que estar más que agradecidos, y valorar lo que significa esta elección de vida, antes que estar en sus casas disfrutando del descanso y la familia.    

Los fans estamos eternamente agradecidos a Luis Miguel y a su equipo por la pasión con la que trabajan.

Para concluir, quiero darte infinitas gracias Luis Miguel por elegir llenar mi vida con tu energía, tu magia, tus interpretaciones, tu música y tu maravillosa voz.

Lorena

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