Contigo a la distancia (Parte II)

Maria Eugenia Cabral
Últimas entradas de Maria Eugenia Cabral (ver todo)

Los días transcurren y no dejo de extrañar a Luis Miguel y de preguntarme cómo estará. Qué manera de hacerse querer y de colarse en nuestras vidas tan intensamente y para siempre.

Por suerte tenemos este y tantos espacios dedicados al Rey para conocer las historias de otros fans, sus vivencias, y créanme que de esta manera se hace menos difícil sobrellevar, o al menos se siente compartida, esa sensación de echarlo tanto de menos.

El nuevo relato de Martha es una prueba fehaciente de lo que acabo de expresar, leerla -contando todo al mínimo detalle- es como vivir por un instante los conciertos. Para los que hayan tenido la fortuna de asistir es revivirlo pero de una manera totalmente diferente, esta vez por los ojos y el sentir de esta gran fan, y para los que no estuvimos ahí es experimentar, con nuestra imaginación, un viaje a esas noches de ensueño. Mientras sigo letra a letra su narración todos mis sentidos se involucran… por momentos me parece escuchar la dulce voz de Luis Miguel y los gritos de la audiencia, en otros mi corazón se acelera porque al cerrar los ojos percibo su irresistible perfume o me imagino siendo la protagonista de la escena, sobre todo en esa parte en la que Marhita cuenta que cumple uno de mis sueños. ¿Quieren saber de qué se trata? Los invito a que prosigan con la lectura de este texto:

Son tantos conciertos que los recuerdos se me entremezclan y el orden cronológico no puede ser posible, pero continuaré con los momentos especiales y las emociones que guardo de esta gira.

Cada noche pude compartir con diferentes amigos, pues aunque procurábamos juntarnos los más posibles, a veces los sitios eran distantes y no podíamos estar todos juntos, pero siempre los miembros del club éramos los más cercanos.

En estos conciertos los guardias se volvieron más aliados nuestros, nos consintieron bastante, sobre todo a Isabel que tuvo un guardia personal – por cierto muy guapo y atento- al grado  de ir por ella hasta su asiento para llevarla hasta tocar el escenario, por lo que tuvo muchísimos apretones de mano y atenciones por parte de Miky. Pero ella no fue la única suertuda, todos los miembros del club hemos estado noche a noche gozando del privilegio de poder llegar a Luis

Miguel y tenerlo muy cerca para tocarlo, darle la mano, tomarle fotos y videos tan cercanos que se vuelven tesoros. En lo personal a mí me han dejado pasar siempre a la hora de “Te Necesito” y tengo el honor de tener ya 62 rosas a mi favor, confesando que ha sido una labor de equipo y complicidad entre mi habilidad (dicho sea con respeto), la ayuda de los guardias (no sólo de México, sino de algunos otros sitios) y de Luis Miguel, quien me las obsequia siempre con una dedicación especial, cosa que duplica el valor de tenerlas.

Tengo que mencionar que Mónica cumplió años el 15 de febrero y había soñado su celebración principal al lado de Miky. Su deseo era que él lo supiera, para lo cual hizo un letrerito en el que se lo decía y de allí todo se le cumplió: le dio la rosa, fuerte apretón de mano y para finalizar, cuando pasó frente a ella en “Labios de Miel”, le dedicó un abrazo. No pudo ser más feliz, aunque luego hubo muy buena celebración también.

Siguieron llegando fans de otras latitudes para las últimas fechas programadas en el Auditorio Nacional, aunque luego se agregaron dos funciones más. Así fue como nos visitó  Ingrid de Colombia, Los Roldán de San Diego, Eloise y su hija Regina de Los Ángeles y una de sus amigas de Argentina.

Viví muy de cerca con Ingrid su segunda venida a México y su convivencia con el club, paseamos y comimos rico. Literalmente vivió en una nube sus dos primeros conciertos, pues llevaba años de no verlo y tenerlo en sus narices logró que entrara en estado de shock. En el tercer concierto vivimos juntas con Adriana, Carla e Isabel una experiencia maravillosa; teníamos primera fila, pero en un momento se vinieron tantas fans al frente que ya nos ahogaron y los guardias tuvieron que salir a nuestro rescate dejándonos pasar al medio, y allí nos quedamos todo el tiempo en lo que llamamos la Triple A. Bautizamos esta ubicación así porque la primera fila es la Doble A y al ir hasta el escenario, ya más adelante no se puede. Olivia quedó cerca y en muy buena posición para tomar videos, por eso tenemos uno en que vivimos un  momento inolvidable; Miky estaba dando manos a diestra y siniestra y no se había parado en dónde nosotras cinco nos encontrábamos, en eso, Miky estaba a nuestra izquierda y al voltear nos ve y lo  llamamos, soltó a su rebaño y se vino derechito hacía nosotras. Ahí le di una paleta, me tomó muy fuerte de la mano prodigando esa sonrisa que te derrite y se hizo para atrás para entregársela al guardia, las chicas se quedaron en suspenso pensando en que sólo yo había sido la afortunada pero no, regresó y agasajó a cada una. Ese fue un momento mágico, sobre todo para nuestra amiga de Colombia que pudo atesorarlo para soportar esa nueva espera, la que ojalá finalice con ese rencuentro tan esperado en su país.

A veces me pregunto qué se le puede regalar a un hombre como Luis Miguel tan selectivo, elegante, rico…pero estoy convencida de que los pequeños detalles por parte de nosotras le encantan, y es por eso que procuro comprarle paletas o muñequitos que observo que le hacen gracia y que los mira con mucha ternura. La foto, en que está viendo un osito que dice “Te Amo”, revela más que cien palabras y confirma lo que digo.

He llegado en esta gira al concierto número 240 y puedo asegurarles que Luis Miguel nunca deja de sorprenderme. Una de las noches al darme la rosa dijo: “¿Cómo  estás Martha?”, aunque bajó el micrófono, dejó admirados a todos los que alcanzaron a escucharlo. La verdad, nunca había hecho algo así de saludar a una fan.

También ha sido para mí sorprendente el que se haya acercado tres veces para que pudiera besarlo, cada una en forma diferente; la primera se hincó, en la segunda se agachó y en la tercera dio de coscorrones al guardia para que se quitara, les juro que aún no me repongo de estas emociones.

En el concierto del 20 de marzo dos chicas del club (Adriana D. y Mónica) estuvieron en balcón y vivieron la emoción de tener a Miky debajo de ellas estirando el brazo para alcanzarlo, dicen que fue una sensación muy diferente y lograron fotos en un ángulo muy pocas veces visto, a centímetros hacía abajo.

Es  muy importante resaltar que antes de cada concierto se podían leer en las pantallas los mensajes de los fans de todo el mundo, fue una idea muy buena y de gran proyección, era lindo leer a tantos conocidos participando y digno de quitarse el sombrero ante aquellos que se pasaban la noche twitteando para esta causa, principalmente los integrantes del club Por la Magia de Luis Miguel.

Luego se vino el concierto cierre de la gira en Puebla, el que acabó convirtiéndose en  la estrella de esta serie en México.

En primer lugar haber podido asistir llevando muy buenos lugares, en segundo, la compañía de Emilio Escalante -miembro del club- y su papá, divino señor que nos llevó y además nos dio alojamiento y por último, como si esto fuera poco, ir con mi vice Olivia, por lo que todo fue perfecto. En el camino disfrutamos de la incomparable vista de los volcanes y pasamos por Cholula (población contigua a Puebla) que cuenta con la pirámide más grande del mundo y 365 iglesias, todas pintadas de amarillo; es todo un espectáculo verlas, sobre todo la que se encuentra arriba del cerro y que sobresale muchísimo (el cerro es maleza que ha cubierto a una parte de la pirámide). Es un lugar precioso para pasear y además comimos exquisito, confieso que desde que salí del D.F. me venía saboreando un mole poblano con mi cervecita y éste deseo se me concedió, logrando degustar este platillo con todo el deleite del mundo.

Luego descansamos un poco y nos fuimos para el concierto.

Puebla está preciosa y el auditorio donde se llevó a cabo el concierto está en una zona muy bonita, llena de restaurantes, tiendas, casinos, etc. El Siglo XXI tiene una capacidad como para cinco mil personas, está muy cómodo, bello y el sonido es impecable. El escenario se extiende hasta la fila B porque la A está conformada por lugares de tres y cinco alternados, situados en los costados, por

lo que al centro se encuentra la fila B, la cual queda tan cerca que casi no pueden estirar las piernas los sentados allí, sumado a que les tapan un poco la visión las bocinas. Nosotros estuvimos en esa fila pero pasando el pasillo, lugar en el que uno estaba holgado, con un espacio maravillo y exclusivo de vista al frente, lo que nos llevó a intuir de inmediato que íbamos a tener a Miky en nuestras narices y con toda la comodidad del mundo, lo cual ya te alegra mucho antes de que inicie el concierto.

Se llenó hasta el tope y la verdad, el público fue buenísimo, animado y entregado de principio a fin ¿Cómo no estarlo si Miky estuvo fuera de serie?

Desde que salió a escena se lo notó con una energía especial, sentí que irradiaba felicidad y que quería compartirla con su gente. Las canciones fueron las mismas y la gente permaneció sentada, lo que no coincidió con la manera de interpretar de Luis Miguel.

Cuando llegó el momento de hablar fue dicharachero, se rió y aunque su discurso no fue muy variado, sí le imprimió una fuerza y sentido de humor lo que se reflejó en el aparato electrónico que mide la pasión, el que estimo que hubiera reventado si hubiese podido porque la gente gritó como nunca. Cantó “Historia de un Amor”, aunque se esperaba que nos sorprendiera con “Tres Palabras”, pero no fue así. Los boleros fueron los mismos y entró “Bésame Mucho”, momento en cada persona saltó de su asiento a bailar como si le hubieran puesto un resorte.

Miky empezó a dar manos por el otro extremo y nos pusimos en guardia pegadas al escenario, cuando vino hacia nosotras se bajaron un montón de fans pero los guardias nos protegieron. De pronto Luis Miguel le hizo una seña a su guardia y éste a su vez me hizo una a mí que apenas comprendí, luego al ver que mi adorado se acercó, me estiró su mano, la detuvo, y que su guardia me seguía señalando queriéndome decir no sé qué, entendí que algo importante estaba por pasar. El caso es que los guardias no bajaron sus brazos y que Miky de plano tuvo que golpear a uno en la cabeza para llamarle la atención, razón por la que todos voltearon y se hicieron a un lado, permitiéndole agacharse para que lo besara. Me tuve que estirar bastante y le dije al oído mientras lo besaba “Estoy muy chaparra”, motivo por el que casi suelta la carcajada pero sólo se sonrío y se puso a dar la mano a la cantidad de gente que ya se había formado allí.

¿Han visto alguna vez a Luis Miguel hablando sólo en el micrófono para decir “Ya se me estaba pasando esta pieza”? Eso hizo cuando empezó a cantar una de las canciones de un Medley.

¿Han observado alguna vez a Miky bajarse del escenario y caminar hacia los fans? Pues se bajó, se dejó besar, tocar, y una de las chicas del Club Tu Mirada le obsequió un tremendo beso. Me costaba creer lo que estaba sucediendo, Luis Miguel se perdía entre la multitud y sólo se alcanzaba a ver su cabello. Me imagino lo que batallaron los guardias en esos momentos  ¡Ay, que niño más hermoso!

¿Han oído alguna vez a Miky preguntar qué quieren escuchar? Pues esa noche dijo: “A ver, tengo dos canciones y ustedes van a escoger cual  quieren. Una es “Hasta que me olvides” y la otra es “Tú y yo”, entonces agregó (jugando y  riendo): “A ver, ¿Quiénes quieren “Hasta que me Olvides”?”  Y se hizo un griterío generalizado. Luego dijo: “¿Tú y Yo?”  Y la petición no fue tan fuerte -eso sí, los que la queríamos nos quedamos con las ganas-, pero la verdad es que cantó divino, la gente coreó toda la canción y se oía espectacular.

Cuando terminó nosotros empezamos a gritar “Tú y yo, Tú y yo” Y hasta un señor que estaba atrás de nosotros dijo: “Si se da cuenta que se la están pidiendo seguro la canta”, así que seguimos gritando y de pronto Luis Miguel dijo: “¿Y por qué no Tú  y yo?”, y haciendo una seña a sus músicos la cantó, mientras nos pusimos a brincar de gusto.

Cantó “Esa niña”, la que regresó al repertorio porque la había quitado. Finalizado el turno con el mariachi, pero mientras gritaban aún “¡Viva México!”, agregó: “¿Quieren más?” y nosotros nos alucinamos, otra vez preguntaba y esperaba respuesta del público. La ovación no se hizo esperar y todos gritamos: “Síííí”.

Prosiguió cantando “Si nos dejan” y lo hizo casi pegado a donde estábamos nosotras. Sus bellos ojitos buscaban los nuestros, matándonos cada vez que lo hacía. Luego llegaron “Échame a mí la Culpa” y “Sabes una cosa”, ahh ¡Cómo las extrañaba!

Quizás para la gente, la que no lo ve muy seguido o no es fan como nosotros, ese sería un concierto normal, pero los que hemos sido testigos de esta gira por México comentamos -con una copa de vino Único de por medio- que fue el mejor concierto que hemos vivido y que nunca lo habíamos visto tan feliz como distendido.

Cuando cantó “Labios de miel”, definitivamente nos despedimos con un fuerte apretón de manos mientras le decía “Te voy a extrañar”, cosa que asintió con su mirada.

No me puedo quejar, sería un pecado, pero en este show no me tocó rosa. La verdad es que las aventó a casi todas pero vino a nuestro lado y dio algunas en mano, a Olivia le tocó ese privilegio.

Al salir le pedí a un chico de producción que me diera la toallita que estaba encima y con ella pude traerme una buena parte de su perfume, pues se había secado varias veces con ella. Me di mi auto-regalo maravilloso… Ah y si quieren saber más, Oli también se ganó una pelota.

¡Gracias Luis Miguel por este inolvidable The Hits Tour 2013!

Martha Codó

Agradezco infinitamente a Martha el honor de tenerla en este espacio brindándonos un reporte más que completo de lo vivido en México, y a Luis Miguel el que se permita dejarse llevar cada vez más por lo que siente arriba del escenario. Gracias por acceder a desestructurarte, por hacerle caso a tus sentimientos y bajar de ese escenario que tanto amas para ir al encuentro de tus fans, no te imaginas lo que valoramos estos gestos. Dios quiera que te animes a repetirlo y que tus fans te cuidemos mucho y siempre. ¡Te adoro!

Euge Cabral

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Mira también
Cerrar
Botón volver arriba