Luis Miguel sigue siendo El Rey

Euge Cabral
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Queridos lectores, quiero compartirles mi más reciente colaboración para “El mundo de Regina”. Esta entrega viene cargada de noticias respecto a nuevas conquistas de ‘El Sol’, llegando a países impensados, en los que logró posicionarse en las listas de iTunes, siendo el único artista latino conformándolas. También logra ser el primer artista mexicano en sobrepasar las 5 millones de reproducciones en Spotify.
Además podrán descubrir más de mis locuras por Luis Miguel, una gran sorpresa que recibí de su parte en el año 2012, y cómo fue mi encuentro casual con su novia:

Hola mis queridos lectores, es un gusto y un honor poder escribirles nuevamente. Cómo ha volado el tiempo, ¿no? Puesto que parece mentira que estemos por ver el capítulo final de “Luis Miguel, La Serie” Temporada 2 este próximo domingo. Fue tanta la espera, sumado a un interés generalizado del público cual fiebre de domingo por la noche, que estos 8 capítulos se nos esfumaron de las manos en un santiamén.

Pero nos queda el consuelo de la tercera temporada. Confirmado por la CEO de Gato Grande Productions, la que no tardará en estrenarse, según sus declaraciones. Carla González Vargas también afirmó que este año concluirán con este importante proyecto. Lo que nos hace pensar que la tercera temporada es definitivamente la última parte de esta bioserie dedicada al artista latino más importante de todos los tiempos.

No quiero dejar pasar la oportunidad de contarles algunas noticias más que importantes

Las que me llenan de orgullo como fan de ‘El Rey’. El pasado 7 de mayo Luis Miguel alcanzó las 5.000 millones de reproducciones en Spotify, consagrándose como el primer artista mexicano en conquistar este récord.

También supimos, de acuerdo con un estudio realizado por la compañía australiana S Money, que reveló un mapa con los tracks más valiosos de cada país, que “Ahora te puedes marchar es la canción más valorada en México.

Para este estudio, se consideró el total de reproducciones, alcance del artista, y el pago estimado que generan cada vez que se les da play en Spotify. En lo que se refiere a esta canción de Luis Miguel, la que forma parte de su disco Luis Miguel ‘87, Soy como quiero ser, cuenta con 278.435.662 reproducciones en Spotify, y su ganancia estimada ha sido de 1.364.335 dólares, hasta febrero de este año.

Siguiendo con las estadísticas, las que demuestran que ‘El Sol’ está más vigente que nunca y que sus canciones jamás pasan de moda. Les cuento que Luis Miguel se posicionó por primera vez en la lista de iTunes en Qatar, en Asia Occidental, en Bahréin, en el Golfo Pérsico, y en Burkina Faso, en África Occidental. En este último país tiene 3 discos (“20 años”, “Decídete”, y “Vivo”) posicionados en el top 5 de iTunes. Siendo el único artista latino conformando dicha lista.

Su disco “Todos los Romances” es el disco número 1 en Qatar

Único disco en español de esta lista de iTunes. Deseo felicitar a Luis Miguel por todos estos logros que nos colman de felicidad y satisfacción. Y, por supuesto, a la cuenta de Twitter @LuisMiguelCharts, de Regis Rodríguez, por el invaluable trabajo de investigativo realizado para brindarnos estos datos más que interesantes.

En otro orden de cosas, quiero contarles que Warner Music Argentina me invitó a una entrevista. Llevada adelante por el talentoso periodista argentino Javier Ponzole, más conocido como Javi Ponzo, quien se dedica, entre otras cosas, a recomendar series y películas.

La propuesta se centró en mi vida como fan y en compartir algunas historias que fueron publicadas en mi columna, ya sea personales o de otros fans. La conversación fue muy amena y divertida, pues Javi te hace sentir que es un amigo que te conoce desde hace años, además de gran admirador de Luis Miguel. Quedaron muchísimos temas por abordar, pero estoy segura de que habrá otra oportunidad para platicar.

Deseo compartirles esta entrevista para que puedan conocerme un poquito más:

No crean que me olvidé de mi deuda con ustedes, sé que les debo la continuación de esas aventuras en mi haber respecto a Luis Miguel. De a poco iré completándoles mi zaga de locuras, y hoy toca relatarles lo que viví en el año 2014. Para situarlos en tiempo y espacio, lo último que les conté aconteció en el año 2012. Pero aprovecho para regresar a ese tiempo porque me faltó relatarles un suceso muy emocionante.

Antes del inicio de la gira por Argentina, la cuenta oficial de Luis Miguel en Twitter me sorprendió con este mensaje:

¡Imagínense mi expresión al leerlo! Literalmente mi corazón se exaltó por tanta felicidad. Siempre estaré agradecida por este bonito detalle.

El año 2013 fue otro gran año para Luis Miguel con su exitoso The Hits Tour, y en Las Vegas fue multipremiado por tantísimos méritos. Se le entregó una proclamación expedida por la Presidencia Municipal de dicha ciudad. En la que se nombró al 13 de septiembre como el “Día de Luis Miguel” para el resto de la historia. El presidente de la Asociación Internacional de Prensa, Radio y Televisión de Las Vegas le otorgó el Premio Diamante por sus aportes a la ciudad, los millones de discos vendidos y por sus presentaciones durante 7 años consecutivos.

También se le entregó un certificado, por parte de la oficina del Gobernador de Nevada, por todas sus contribuciones al estado. Y el Senado Federal estadounidense lo distinguió con otro certificado donde se admitió que es una de las estrellas que mejor ha representado a México y a todos los hispanos en el mundo.

Ese año no tuve la dicha de verlo en concierto, pero sí me regaló esta oportunidad el año 2014 cuando decidió regresar a mi Argentina.

En esta oportunidad lo vi en 2 ciudades y en 6 conciertos. Por suerte no nos tocó ninguno con ticket sin ubicación, pero esto no nos libró de hacer algunos esfuerzos sobrehumanos para conseguirlos. Por ejemplo, en mi ciudad fui la noche anterior al comienzo de la venta de tickets, acompañada de mis amigas, y logramos ser las primeras en llegar. Hubo que pasar la noche a la intemperie, tratando de adaptar nuestro cuerpecito a la incomodidad de una reposera, y temiendo por nuestra seguridad. Las horas pasaron y la luz del nuevo día disparó los latidos de nuestro corazón a más de 100 pulsaciones por minuto porque había llegado la hora de la verdad, por fin descubriríamos si ese sacrificio había valido la pena.

No puedo explicarles la gran desazón que se apoderó de nosotras cuando siendo las primeras en comprar nos
ofrecieron fila 4. Son momentos en los que el corazón no entiende de razones, y se pierde en la más profunda desesperación por no poder conseguir lo que anhela. Pero es eso o nada, así que hay que dejar ir el sueño de la primera fila y conformarse con lo que nos ofrecen. Armarse de la mejor cara para dirigirnos al trabajo sin que se percaten de que no hemos dormido por más de 24 hrs.

Para la compra de los tickets en Buenos Aires, volvimos a convocar al séquito de cómplices de nuestro entorno (familiares y amigos) para que nos ayuden con la compra online. Volvimos a repasar el plan para refrescarles la memoria y, a la hora de la venta, cada uno hizo lo pactado. Una vez reservados los tickets hicimos una llamada en
conferencia para compartir lo conseguido, y así optar por las mejores ubicaciones para los conciertos. En esta compra nos fue mejor que en mi ciudad porque, aunque pudimos conseguir fila 4 y 5, para el último concierto logramos la ansiada fila 1.

Ese año tuvimos visitas especiales, ya que Luis Miguel viajaba con su novia, su hermano y su cuñada.

Fue la primera vez que pudimos disfrutar de su voz junto a su familia sentada en primera fila. Eso es muy emocionante porque no solo fuimos testigos del cariño y la complicidad entre ellos, sino que sentimos que los hizo parte de ese momento especial con este público que lo ama tanto.

Luego de organizar los días de ausencia en el trabajo, a primera hora de la mañana tomé la carretera junto a mi amiga Viviana, y me dispuse a manejar durante 7 horas para llegar a Buenos Aires. Después de una noche de descanso reparador, llegó el día más esperado. Así que, desde temprano, di comienzo con los preparativos de alistarme para encontrarme con el primer hombre que puso a mil mi corazón, el que hoy lo sigue haciendo.

Al llegar al recinto, me encontré con muchas caras conocidas, entrañables fans con los que mantengo relación en forma virtual, y me dio mucho gusto saludarlos. Minutos antes de la hora del concierto llegó la familia de Luis Miguel. Acompañados de sus guaruras, y hacia allá partí a saludar a Alex (recuerden que teníamos relación desde el año 2010) y a su novia, con quien había forjado un lazo de cariño que mantengo hasta la actualidad.

Entre besos y abrazos descubrí a la novia de Luis Miguel

Sentada en silencio, mirando hacia sus pies como con temor. Algo más que comprensible porque el público femenino argentino es muy pasional y, por ende, creo que tenía miedo de alguna mala reacción por parte de una fan celosa. Como soy bien impulsiva, cuando se trata de lo que me dicta el corazón, me acerqué y la saludé en español (sabía que lo hablaba un poquito).

Fue una gran sorpresa para ella escuchar que la llamaba por su nombre, puesto que la prensa lo vivía confundiendo con el de la corista. Quienes me conocen saben que no domino el inglés, que es la materia pendiente de mi vida. La novia de Alex auspició de traductora. Cristina fue súper linda conmigo y fue ella la que después me sorprendió cuando dijo saber que yo era quien escribía la columna dedicada a Luis Miguel. Al retirarme, porque ya estaba a punto de comenzar el espectáculo, una vez más me acerqué a ella para decirle: “Gracias por querer y cuidar tanto a Miky”.

Mi amiga no podía creer lo que había alcanzado a escuchar, pues vuelvo a decir que a las fans nos suelen catalogar de extremadamente celosas y posesivas de nuestro artista. Así que miró a Cristina y le dijo:
“¿Escuchaste lo que te dijo Euge?, y por si acaso no hubiese comprendido mi español se lo repitió en inglés. Fue muy emocionante ver la reacción de Cristina, la que ante mi agradecimiento se sorprendió muy gratamente.

El concierto fue soñado

Pude acercarme al escenario justo cuando Luis Miguel decidió hacer contacto con el público. Tuve la dicha de estrechar su mano, de mirarlo a los ojos para decirle cuanto lo quiero y él, con una gran sonrisa en los labios, respondió señalándome una y otra vez como diciéndome “¡Ahí estás, viniste!.

El segundo concierto fue avasallante, salimos con ganas de más, pero con la intención de que el tiempo no volara tan de prisa. El tercer concierto de esta serie en Buenos Aires tuvo un momento más que especial, cuando el diputado Oscar Moscariello, Adrián Devilder (colaborador) y un representante del embajador de México se hicieron presentes en el escenario para rendirle un homenaje. Decidieron entregarle una medalla de oro y un diploma suscrito por la autoridad competente, en el que se lo declaró “Huésped de honor de la Ciudad de Buenos Aires. Luis Miguel lo recibió feliz y dichoso ante la ovación de 15.000 personas.

El cuarto encuentro lo gocé en primera fila, muy cerquita de la familia de Luis Miguel, y esto lo hizo doblemente especial.

Aquella noche jamás la olvidaré porque hubo un acople en el sonido ensordecedor, percance que vimos que afectó muchísimo a Luis Miguel, porque lo escuchó exageradamente amplificado en su In-Ear (retorno). Fue tan invasivo que lo vimos tambalearse, hecho que lo obligó a sostenerse de su banqueta para encontrar el equilibrio. Estuvo sin cantar durante todo el Medley, por más de 5 minutos, tiempo en el que sufrimos a la par porque lo veíamos muy afectado.

Pero como es todo un profesional, siempre intentando no fallarle jamás a su público, apenas se recuperó un poco prosiguió con su gran performance. Esa noche tuve el privilegio de robarme su atención por unos segundos, instante en el que aproveché para lanzarle un beso y decirle cuanto lo quiero, una vez más. Su respuesta me dejó sin aliento. Me sonrió, después me señaló, y por último cerró sus ojos para tocarse una y otra vez su corazón. Les juro que sentí que quería decirme “Te llevo en mi corazón”.

Al día siguiente volví a retomar la autopista para manejar 7 horas con destino a mi ciudad. Allí iba a disfrutar los próximos dos conciertos. Sin duda que viajar en avión es mucho menos cansado y rápido, pero la aventura de regresar cantando y riendo con mis amigas, Anita y Vivi, no tiene precio.

El primer concierto en mi Córdoba querida fue espectacular

Y aquí sí le llevé a Luis Miguel una gran pancarta que decía “Tu voz abraza mi alma”. Frase similar con la que le firmo los libros con mis columnas (Tu voz me acaricia el alma). En “Dame tu amor me armé de valor para levantarlo bien alto, y a él le tomó un par de segundos encontrarlo entre el público.

Ahí fue cuando con su mirada buscó a quien lo sostenía (me parece que ya se lo imaginaba por la frase). Al hacer contacto visual, le lancé un beso con todo mi cariño. Para mi emoción, él respondió de la misma manera, besó la palma de su mano para lanzarme un beso que pareció que venía hasta mí en cámara lenta. Ahhh ya estaba caminando entre las nubes.

Ese día no pudo hacer contacto físico con el público. Habían colocado la valla de contención a muchos metros del escenario, así que por más que intentó llegar por todos los medios, no logró conseguirlo.

Cuando miró a la gente de su equipo vi en sus ojos malestar. Porque bien sabemos que es inconcebible para él la falta de cercanía con su público.

De inmediato supe que iba a tomar cartas en el asunto para el próximo concierto

Y no me equivoqué. Al día siguiente la valla estaba bien cerquita del escenario. ¿Cómo no amarlo cada día más?

Al terminar el show le entregué a uno de sus músicos un sagrado Rosario que traje del Vaticano. Me tomé el atrevimiento de pedirle que se lo obsequiara de mi parte a Luis Miguel porque sé cuán creyente es, y luego supe que lo recibió con mucho cariño. Como cada tour, me tocó dejarlo ir con un nudo en la garganta, deseando que el tiempo vuele para poder reencontrarnos muy pronto.

Así concluí con las aventuras vividas en aquel mes de octubre del año 2014. Sin dudas que recordar es volver a vivir. Y, en este tiempo tan difícil en el que necesitaríamos asistir a sus conciertos porque es nuestra gran terapia, cerrar los ojos y perderme en estos recuerdos me hace mucho bien. Todavía quedan muchas historias para contar, prometo continuar con estos relatos en mis próximas entregas.

Euge Cabral

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