Tu nombre sabe a gloria

Euge Cabral
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Semana tras semana, en cada una de las historias, confirmamos que Luis Miguel es capaz de marcar un antes y un después en nuestras vidas, ¿Qué fuerte y qué importante no? Y no es algo con lo que debamos sorprendernos, pues hablábamos la semana pasada que es un elegido y tiene un cometido claro aquí en la tierra.

Me di a la tarea de buscar el significado de su nombre y ahí sí me llevé una gran sorpresa, ¡Cuántas coincidencias!

En primera instancia busqué los nombres por separado y luego juntos, y esto resultó de acuerdo a mis investigaciones:

Luis es un nombre de origen germano que significa el guerrero famoso. En términos generales se interesa por todos los que lo rodean, es simpático, sociable, seductor y de sentimientos fuertes. Se expresa por medio de la perseverancia, la concentración, la suficiencia y la clemencia. Ama lo oculto, lo que es y puede ser. Le gusta sentirse admirado. Tiene muy en claro lo que quiere conseguir en la vida y lo que quiere llegar a ser. Tenaz en su trabajo y minucioso. Se expresa de manera de llamar la atención y se siente superior.

Miguel tiene origen hebreo y significa “¿Quién es como Dios?”, y los que llevan este nombre se caracterizan por su buen sentido del humor, son generosos y amables con los demás, les gusta hacer todo tipo de actividades y aprender siempre cosas nuevas. Recibe aumento en las actividades que requieren disciplina, constancia, esfuerzo, lógica y razón. Le gusta sentirse seguro. Para este hombre hay dos valores que son sagrados: ser autónomo e independiente. Es adaptable, con buen porte, preguntón y muy inteligente. Estudia para luego sacar conocimientos y experiencias que le van a resultar útiles en su vida. No hay nada que piense que no se puede hacer; Miguel opina que si los demás pueden, él también. En el plano amoroso es compasivo, tierno y expresa con facilidad todo lo que siente. En este campo también aparece su inconstancia, se cansa bastante rápido de sus parejas, y no puede estar mucho tiempo solo.

Cuando indagué sobre el significado del nombre combinado me encontré con estas características:

Amado por todos, le gusta mucho reír, es muy fiel y entregado, fácil de enamorarse, se entrega por completo, nunca deja que las personas le digan lo que tiene que hacer, y es muy bueno besando.                                                                                                                                            Creo que luego de leer estos datos coinciden conmigo en que hay muchas similitudes en cuanto a la personalidad de nuestro Rey… y sí, no por nada es el flamante portador de dos nombres tan significativos y poderosos, algo que tampoco es casual.

Volviendo al tema que cité en el comienzo de esta columna, la fan que vamos a conocer hoy es un claro ejemplo de que Luis Miguel es un gran experto en dejar una huella indeleble en nuestras vidas:

Hola mi nombre es Dulce Andrea, tengo 18 años, soy de la ciudad de México y quiero compartirles la historia de cómo me enamoré de Luis Miguel.

Todo comenzó cuando tenía 4 o 5 años de edad, un día como cualquiera -al menos eso pensé. Junto a mi mamá y mi hermana solíamos ver un programa especial dedicado a los cantantes de los ‘80 que se llamaba “Cuando éramos niños”, espacio donde desfilaban muchos grupos de la época como Parchis, Timbiriche, Flans, Menudo -entre muchos otros-, y también lo hacían los cantantes solistas como Pedro Fernández y obviamente Luis Miguel. Justo en ese programa fue cuando lo vi por primera vez cantando “Directo al corazón”, y tengo que confesar que me sorprendí mucho al verlo con su trajecito cual cadete o príncipe -algo así-, y también con la potencia de su voz tan linda. Les juro que quedé fascinada por él y por aquellos grupos, tanto así que necesitaba oírlos una y otra vez, cosa que fue posible gracias a que mi hermana los grabó en un cassette, aunque luego éste desapareció.

Con el correr del tiempo jamás volví a oír esa canción (al menos no en mi casa), y comencé a interesarme por lo que estaba de moda, lo juvenil, así que nadie me sacaba de oír RBD. Más tarde mi hermana compró un disco donde venían éxitos de los ’80, en aquella época yo tenía 12 años, el cual despertó en mí cierta curiosidad por saber qué contenía -confieso que aún conservo ese disco.

Un día que mi hermana salió a trabajar tomé aquel disco y me puse a oírlo detenidamente, no sabía el por qué, pero me moría por hacerlo.  Escuché “Decídete” y me gustó tanto el ritmo de esa canción que no hacía más que repetirla una y mil veces, sobre todo en el fragmento que dice: “Te besé en la cara, te bese en los labios, tu sentiste miedo y me miraste sin hablar…”. Lo que más me emocionaba de aquella canción era esa voz preciosa, así que decidí buscar más canciones de Luis Miguel.

Ese disco contenía una canción cuyo título me llamó poderosamente la atención por lo curioso: “1+1=2 enamorados”, y al escucharlo no sólo quedé prendada de esa voz de niño, sino que encontré una gran diferencia entre la voz de “Decídete” y este último. En fin… terminando esa canción se brincó a la siguiente y volví a oír esa primer melodía -“Directo al corazón”-, la que había escuchado años atrás en aquel programa de TV, y los recuerdos de ese niño -con trajecito y cabellera larga rubia- me invadieron.

Gracias a ese trabajo discográfico conocí también otra de sus canciones, esa que cada vez que la escucho vuelvo a derretirme, y es “Esa niña”, melodía que me cautivó aún más.

Desde ahí comencé a ir a cibercafés para imprimir fotos de cuando era chico y adolescente y, como cada fin de semana tenía imágenes nuevas, tuve que hacer un álbum de fotos.

Me la pasaba anhelando tener un disco de Luis Miguel, pero esto fue hasta que un día nos tocó limpieza en mi casa con mi hermana, y ahí descubrí que ella tenía uno de sus discos con los éxitos. Ella sabía que me gustaba mucho así que me lo regaló, y ese fue el comienzo de mi colección.

También tuve la oportunidad de ver la película “Fiebre de amor”, y al verla me sentí como Lucerito, pues también me la pasaba soñando con él.

En aquel entonces, en el día de mi cumpleaños, lo único que pedí fue un disco de Luis Miguel y mi papá me complació, me obsequió uno que se titula “Celebridades”, el cual contiene un disco más un DVD, y ¿Saben qué?, casualmente contenía el video “Directo al corazón”, ese que había perdido hace tiempo en aquel cassette desaparecido, y les juro que recuperarlo me hizo muy feliz.

No crean que con esto dejé de pedir, pues esa navidad también lo hice y esta vez fue un regalo más puntual, quería un paquete de discos bajo el nombre “Colección” -estos era similares a unos LPs. Después obtuve la película “Ya nunca más”, la que me costó mucho conseguir pero nunca es tarde cuando la dicha llega.

Ya nada me importaba que no fuera Luis Miguel, incluso en la secundaria me llevaba mi Ipod para oír en la radio la antigua “Hora de Luis Miguel” por las mañanas, o no me quitaba mis audífonos por seguir oyéndolo cantar. Todos me miraban raro o me hacían burla porque disfrutaba de mi Rey, hasta mis maestros les resultaba extraño y me decían que estaba muy grande para gustarme, a lo que francamente nunca le di importancia, pues era y soy feliz con eso. En la actualidad nada ha cambiado, se siguen asombrando y me lo siguen diciendo.

Luego pasé al período de preguntarme si había chicas de mi edad que les gustara Luis Miguel como a mí, y aunque investigué en foros y hasta en el mismo Facebook, siempre eran mujeres mucho más grandes. Ellas me preguntaban cómo era posible que me gustara, y creo que mi explicación no las convencía demasiado, no me lo creían. Más tarde encontré a una chica llamada María Elena que tenía más o menos mi edad, y se podría decir que ella fue mi primera amiga LuisMiguelera.

Después me tocó experimentar una sensación de inconformidad, pues con sólo escuchar su música o estar en contacto con ella no me bastaba, ambicionaba algo más, quería verlo en vivo. Razón que me llevó a ahorrar sobre el final del año 2010 para ir al “Tour Luis Miguel”, y así fue que el 25 de febrero del 2011 lo vi por primera vez. Ese fue mi regalo de cumpleaños por adelantado y por mucho, ese día entré sola al concierto pero no me importó nada, fue mejor así porque nadie me vio llorar en cada canción. Es que cuando lo vi por primera vez no pude contenerme y me emocioné muchísimo, como nunca, y también esa noche me quedé disfónica al salir porque grité como loca; jamás la olvidaré, fue la mejor de mi vida.

Todo cambió para mí desde esa gran noche… conocí a más personas muy lindas que comparten el mismo interés que yo, hasta inclusive chicos de casi mi edad.

Muchos me dicen que Luis Miguel es un simple cantante y que soy una fan más de él, y la verdad es que no lo veo así. A mí me gusta tal y como es, pues canta majestuosamente bien, está hermoso y me gusta su forma de ser. Me encanta como dice las cosas y cómo actúa ante diferentes situaciones… lo admiro de pies a cabeza, amo sus defectos y virtudes, pues así me enamore de él y hasta la fecha no ha habido nada ni nadie que me haga cambiar de opinión. Ah! Una cosa más que contarles… Todas las noches sueño con él y me imagino muchísimas cosas a su lado.

Dulce Andrea

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